viernes, 1 de mayo de 2009

Cómo alcanzar el éxito usando nuestras fortalezas


Pensemos en un buen delantero de un equipo de fútbol obligado a jugar de portero o un excelente bombero manejando una ambulancia. ¿Cómo se sentirían en una posición en la que no son expertos...?


¿Qué le sucede a nuestro equipo cuando sus miembros están constantemente fuera de su posición? Puede que den su mayor esfuerzo y sean muy responsables, sin embargo, ¿cómo serán los resultados? ¿Qué dirán los demás miembros del equipo?
Rápidamente podemos imaginarnos el final de la historia:
1) La motivación del equipo se convierte en frustración por los resultados obtenidos.
2) Los miembros del equipo empiezan a buscar culpables.
3) Empiezan a surgir los resentimientos.
4) Las personas que fueron puestas en las posiciones incorrectas sienten que su potencial fue bloqueado y que pudieron rendir mejor en la posición correcta.
5) Ya no quieren trabajar como equipo y surgen las individualidades; empiezan las críticas hacia los demás.
6) El equipo empieza a dar pésimos resultados y termina desapareciendo.
De estas situaciones podemos obtener las siguientes conclusiones:
a) Una persona incorrecta en un lugar incorrecto = error
b) Una persona incorrecta en un lugar correcto = confusión
c) Una persona correcta en un lugar incorrecto = frustración
d) Una persona correcta en un lugar correcto = resultados deseados
Para obtener los resultados deseados dentro de un equipo de trabajo es necesario realizar una búsqueda de las fortalezas de cada uno de sus miembros, fortalezas que deben ser reconocidas y aceptadas por todos.
Sin embargo, ¿qué es más fácil de ver en los demás: las fortalezas o las debilidades? Te felicito, acertaste, respondiste lo mismo que el 99% de las personas que leen este artículo. Los seres humanos tendemos a ver más las debilidades, las limitaciones o los errores en los demás que sus fortalezas o cualidades positivas.
¿Por qué esto es así? La respuesta es sencilla. Nosotros mismos somos extremadamente críticos de nuestras propias debilidades, limitaciones y errores. Reflejamos externamente lo que somos en nuestro interior.
Hace muchos años compartieron conmigo la siguiente regla para crecer exitosamente:



TRABAJAR EN LOS PUNTOS FUERTES: EL 80% DE TU TIEMPO
TRABAJAR EN COSAS PARA APRENDER: EL 15% DE TU TIEMPO
TRABAJAR EN LOS PUNTOS DÉBILES: EL 5% DE TU TIEMPO
Lo que sucede con la mayoría de las personas es que dedicamos una gran cantidad de tiempo, energía y recursos para mejorar nuestras debilidades personales y empresariales y en muchas ocasiones terminamos frustrados por los pocos resultados obtenidos.
Al desarrollar nuestros puntos fuertes lo que logramos es alcanzar resultados cada vez mejores con menos tiempo, energía y recursos y conseguir muchos triunfos. Así permitimos la diversidad en un equipo de trabajo. Mientras uno apoya con sus fortalezas al equipo, otros refuerzan sus debilidades con sus fortalezas.
He seguido esta recomendación en los últimos años y quiero confesarles que me ha traído muchas satisfacciones personales. Como consultor y capacitador continúo promoviéndola, y he escuchado muchas historias exitosas en participantes cuando decidieron cambiar de punto de vista. En cada curso, seminario o taller que me toca impartir siempre invitamos a los participantes a través de ejercicios prácticos y reales a desarrollar el hábito de apreciar en los demás los aspectos positivos. Las personas que hacen crecer este hábito siempre estarán fortaleciendo con actitud positiva las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo con liderazgo.
¿Cómo podemos apoyarnos mutuamente para crecer en nuestras fortalezas? Debemos promover lo siguiente:
1) Tengamos confianza en nosotros mismos: Nuestras inseguridades pueden obstaculizar nuestro crecimiento personal.
2) Autoevaluémonos constantemente: Cada miembro del equipo debemos reconocer tanto las fortalezas como las debilidades. Tenemos que dedicar tiempo a la reflexión personal y grupal para crear planes de acción.
3) Apoyémonos en la experiencia: Somos personas que nos hemos formado en la universidad de la vida, por lo que cada experiencia vivida puede ayudarnos a desarrollar nuestras fortalezas.
4) Trabajemos en equipo: Cada uno debe aceptar su rol en el equipo completo y el resto de los miembros debemos reconocernos nuestros espacios y responsabilidades. El apoyo mutuo y el respeto son vitales.
5) Reconozcamos el liderazgo: Un buen líder nos ayudará a avanzar en la dirección correcta para desarrollar nuestras fortalezas en función del equipo de trabajo para obtener excelentes resultados.
6) Tengamos un plan de desarrollo: Cada miembro del equipo debe tener un plan de desarrollo personal que le permita crecer en sus fortalezas. Se puede incluir cursos, seminarios, talleres, lecturas, recursos audiovisuales, mentores, etcétera.
Apoyémonos en el desarrollo de nuestras fortalezas y sobrepasemos los resultados esperados como un equipo.

LAS 10 CLAVES PARA EL EXITO




1 – Haz lo que te gusta hacer.
Nunca serás exitoso si no disfrutas lo que haces y así verás tus tareas como un deber y no como un vehiculo para alcanzar tus metas. Estarás de mal humor, no sentirás lealtad hacia tu producto, empresa o cualquier otra cosa y por lo tanto no estarás comprometido.

2 – Decide exactamente lo que quieres.
La indecisión es lo que mas sueños y esperanzas ha matado. Ser indeciso y vago al definir el rumbo de tu vida te llevará a un estado perpetuo de mediocridad en donde nunca te acercarás a descubrir tu verdadero potencial.

Solo el 3% de los adultos tiene metas escritas, el 97% restante trabaja para ellos.

Los que tienen metas son las personas mejor pagadas y mas respetadas en su campo. Son los movilizadores y activadores, los creadores e innovadores y los mejores vendedores y empresarios.

3 – Respalda tu meta con persistencia y determinación.
Si el éxito fuera una receta de cocina la persistencia y determinación serian los ingredientes principales. Alcanzar el éxito no es ningún secreto - haz lo hace la gente exitosa repetidamente y también lo serás, así de fácil. No existen personas exitosas que no han demostrado estas dos cualidades a un nivel muy superior y durante mucho tiempo.

4 – Comprométete con ser un aprendiz toda tu vida.
Tu mente es tu activo mas preciado y la calidad de tus pensamientos determinan la calidad de tu vida. Por lo tanto si a través del estudio puedes mejorar la calidad de información que ingresas a tu mente, tus resultados deben de ser mejores.

5 – Utiliza bien tu tiempo.
Tu tiempo es lo mas valioso que tienes y conforme lo administras y utilizas mejor, mas productivo serás, por lo tanto serás mas valioso en el mercado. Realizar algunas simples tareas todos los días enfocadas a mejorar la administración de tu tiempo te puede ayudar a ser hasta 25% mas productivo o ganar hasta 2 horas mas al día para emplearlas en lo que deseas.

6 – Sigue a los lideres.
Zig Ziglar enfatiza este principio con tanta elocuencia al decir, “no puedes volar con las águilas si sigues rascando con las gallinas”<)I>. Identifica quienes son las personas exitosas en tu área o profesión y decide que tu también serás una de ellas y úsalas como un ejemplo para ti. Investiga lo que hicieron para llegar a donde están y haz todo lo posible para hacerlo también. Si es posible busca tener contacto con ellos y establece algún tipo de relación.

7 – El carácter lo es todo.
Preserva tu integridad como algo sagrado, nada es mas importante para preservar la calidad de vida. Para tener éxito en las ventas, en tu carrera o en cualquier área debes tener credibilidad y solo puedes ser exitoso si la gente confía y cree en ti.

8 – Usa tu creatividad innata.
Desafortunadamente como adultos, muchos hemos perdido nuestra habilidad innata de imaginar y ser creativos. Aprendemos a conformarnos a las reglas de la sociedad y vivir dentro de esos parámetros. Eso nos garantiza una vida estable y segura, pero a la vez mata nuestra gran capacidad de crear e imaginar que todos tenemos, o mejor dicho, tuvimos. Por esta razón es irónico que existan tantos libros que nos enseñan a ser creativos cuando por naturaleza lo somos.

9 – Practica la "Regla de Oro".
Practica la Regla de Oro en todas tus interacciones con los demás, “haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti”. Tampoco olvides de practicar la máxima universal del filósofo danés, Emmanuel Kant, “Conduce tu vida como si cada acto tuyo fuera a convertirse en una ley universal para toda la gente”. Imagina que toda la gente en tu mundo fuera a comportarse y a tratar a los demás como lo haces tú. ¿Estarías de acuerdo?


10 – Paga el precio del éxito.
Quizás el punto mas importante es resolver a trabajar duro. Esta es la clave para triunfar en lo que sea. Resuelve a empezar un poco mas temprano, trabajar un poco mas duro y quedarte un poco tarde durante mas tiempo que los demás con un sentido de urgencia y tendencia a la acción y el éxito te llegará. Garantizado.